El
Barcelona cerró una noche europea llena de emociones en
Praga con un triunfo que refuerza su posición en la
Champions y confirma el crecimiento del proyecto de Flick. Hubo goles, reacción y personalidad. Sin embargo, el resultado no explica del todo lo ocurrido, porque el partido dejó una consecuencia que condiciona el futuro inmediato del equipo.
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