Llegan las pruebas del MIR, que sirven para que los médicos accedan a una plaza de Formación Sanitaria Especializada (residencia) en el Sistema Nacional de Salud, permitiendo elegir especialidad y hospital según su puntuación, que combina el examen (90 %) y el expediente académico (10 %), con el objetivo de garantizar un nivel homogéneo de conocimientos para ejercer como especialistas. Es un proceso selectivo, altamente competitivo, que habilita para la carrera médica y asegura la calidad de los futuros especialistas.