Mientras
Donald Trump desciende este miércoles a Davos para hacer de las suyas en la cumbre de líderes atlánticos, vale la pena recordar que hace unos pocos días se confirmó hasta el punto del ridículo cómo su voluntad moldea ahora mismo las agendas de los países y las máximas autoridades alrededor del planeta. El presidente de
Estados Unidos, por ejemplo, demostró hace ya varios meses hasta qué punto hace lo que le viene en gana.
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