Estas son las claves del liderazgo mundial de España en turismo
No solo se han cumplido las previsiones, sino que se han superado, y con creces. La industria turística española sigue funcionando a pleno rendimiento, convertida en el verdadero motor de la economía nacional. Pero no se trata de crecer de forma descontrolado y sin rumbo, sino de hacerlo con inteligencia y de forma sostenible, siendo capaces de distribuir riqueza sin crear un perjuicio social o medioambiental.
Bajo esta premisa, España ha vuelto a cerrar un año histórico en materia turística. Así lo confirman los datos del cierre de 2025 que han vuelto a pulverizar, un año más, todos los récords anteriores: España cerró 2025 con un gasto en destino de 134.710 millones de euros, un 6,8% más que en el mismo periodo del año anterior, y la visita de 97 millones de turistas internacionales, un 3,5% más con respecto a 2024, tal y como confirmó Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo, el pasado jueves.
Para el ministro, estos datos consolidan la tendencia de crecimiento del gasto en destino por encima del incremento en el ritmo de las llegadas, algo más moderado en este 2025 que el pasado año, y afianzan la apuesta de nuestro país por un nuevo modelo turístico, basado en priorizar la calidad frente a la cantidad, desconcentrar y desestacionalizar los destinos y diversificar la oferta. «Estamos creciendo de la manera y al ritmo que creemos que son deseables para el modelo de la triple sostenibilidad económica, social y ambiental. Se va perfilando el modelo de un crecimiento sereno donde los elementos cualitativos cada vez son más relevantes respecto a los aspectos cuantitativos. Estamos logrando sentar las bases de la sostenibilidad del turismo en España en los próximos años», afirmó en rueda de prensa Hereu.
Estos datos coinciden en gran medida con el balance que realiza también la Alianza para la Excelencia Turística, Exceltur, que confirma que el turismo nacional cerró 2025 con datos muy positivos, con un crecimiento del 2,5% en el PIB turístico, ligeramente inferior a las previsiones de inicio de año, pero que dan continuidad al proceso de normalización de la actividad turística. «Esto significa revisar a la baja el crecimiento del 2,8% que teníamos en octubre y es un crecimiento inferior al previsto por el Banco de España para el PIB nacional», reconoció Óscar Pirelli, vicepresidente ejecutivo del lobby turístico, la semana pasada durante la presentación del informe en Madrid.
En concreto, el análisis de Exceltur destaca que se ha registrado «un crecimiento más cualificado» gracias a varios indicadores que reflejan ese avance, como la mejora de la productividad, la creación de empleos de mayor calidad o la disminución de las viviendas de uso turístico, entre otros.
Cualificación y calidad
Con estos datos, la contribución del turismo a la economía española en 2025 sería de 218.459 millones de euros, lo que supone un 13% de todo el PIB de la economía. Un crecimiento «normalizado» y ligeramente inferior a la evolución prevista para la economía española, pero un crecimiento de «mayor calidad», según reconoció Pirelli .De hecho, se trata de un «crecimiento turístico más cualificado, liderando el crecimiento de la productividad del trabajo en la economía española».
El turismo lidera el crecimiento de la productividad del trabajo en España, con un avance del 3,8% frente a 2024, por encima de la media nacional, que se sitúa en el 2,8%. El informe de Exceltur atribuye este avance al esfuerzo en inversión de las empresas para reposicionar sus productos hacia segmentos de mayor valor añadido, además de una mayor eficiencia operativa a través de la tecnología.
La evolución del sector en los últimos años confirman, según apuntó Hereu, que las políticas realizadas desde las administraciones están dando sus frutos, como se observa en tendencias como la desestacionalización, un factor determinante si queremos que el turismo sea un motor económico que no genere demasiada presión social. En este sentido, en comparación con 2019 (último año previo a la pandemia), el crecimiento de las llegadas en 2025 ha sido significativamente mayor fuera de la temporada alta. De hecho, meses como noviembre, febrero, octubre, enero y abril han registrado cifras de visitantes muy por encima de la media anual (16,8%), reduciendo la concentración turística en los meses de verano.
Y algo similar ocurre con el fenómeno de la desconcentración de destinos. Entre 2019 y 2025, el gasto turístico en las comunidades autónomas no principales ha aumentado de forma muy superior al registrado en los destinos tradicionalmente líderes, contribuyendo a un reparto más equilibrado de los beneficios del turismo en todo el territorio nacional.
El ministro cuantificó en 693 millones el número de pernoctaciones el año pasado (un 2,1% más). Además, detalló que, en el periodo 2019-2025 y en términos constantes, el gasto del turista extranjero ha aumentado un 20,4%, en tanto que las llegadas crecieron un 15,9%. En este periodo de seis años, el número de turistas en las comunidades autónomas que forman la España verde o vaciada aumentó un 60%, mientras que las autonomías líderes lo hicieron en un 45%. Estas cifras también van en consonancia con los datos del informe de Exceltur, que confirma que el gasto de la demanda extranjera (7,9%) crece por encima de la afluencia de viajeros (3,4%), con un gran dinamismo de los alojamientos de mayor categoría: suben un 3,1% las pernoctaciones en hoteles de cuatro y cinco estrellas. Además, sube el gasto medio diario un 4,5%, un dato determinante para posicionar a España como un destino de calidad.
Nuevos mercados de origen
Por mercados de origen, Estados Unidos y el resto del continente americano se sitúan muy por encima de la media tanto en llegadas como, especialmente, en gasto. Europa continúa aportando un volumen relevante de visitantes, aunque con un gasto medio inferior a la media. En todos los mercados emisores, el gasto crece a un ritmo muy superior al de las llegadas.
El liderazgo turístico de España se refleja también en la calidad de la experiencia ofrecida. Según los datos recogidos en la última Encuesta de Satisfacción de Turistas Internacionales (ESTI) que realiza Turespaña, el 97% se han mostrado satisfechos y muy satisfechos durante su estancia en nuestro país. De la encuesta también se desprende que el 69% de los viajeros tienen intención de volver en los próximos 12 meses, un porcentaje cuatro puntos superior al del año 2024. «Se trata de un porcentaje de satisfacción muy alto que indica que quien viene a España, repite», aseguró el ministro.
Otro dato que refleja el excelente momento de la industria turística nacional es la afiliación turística, pues el empleo en este sector también cerró un año 2025 de récord. En concreto, las afiliaciones en el sector turístico en diciembre ascienden a 2.752.942, un incremento del 2,4% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de Turespaña. Por lo tanto, en diciembre continúa la tendencia de aumento interanual del número de afiliados que se inició en junio del 2021 y los afiliados vinculados a actividades turísticas aumentaron en términos absolutos en 64.334 trabajadores. En relación con el mercado laboral del conjunto del país, que para este mes creció un 2,3% interanual, el empleo turístico supone el 12,7% del total de afiliados.
De esta manera, el sector turístico cerró 2025 con 47.815 afiliados más que en 2024 (+2,3%, frente al +2,7% de la economía en su conjunto), de los cuales el 91,9% firmaron contratos indefinidos, mientras que la tasa de temporalidad se mantuvo en mínimos en el 7,6%, muy por debajo de la media del resto de sectores (12,3%), tal y como confirma el informe de Exceltur. Además, sus salarios también mejoraron por encima del resto de sectores, con un alza media en convenio del 3,9%, un punto por encima de la inflación de 2025, lo que supone una ganancia de capacidad adquisitiva para los trabajadores del sector.
Según el barómetro de Exceltur, los resultados de las empresas turísticas también han mejorado considerablemente durante 2025 (+5,6%) por encima de las ventas (+4%) pese a que haya caído la presión turística por primera vez con 20.000 turistas menos al día de media frente a 2024, es decir, hasta 7,4 turistas por cada 100 residentes, favoreciendo una relajación del clima del rechazo social al turismo.
Menos presión turística
La presión se mide según el volumen de personas viajando por España, por tanto, Exceltur concluye que esta reducción se debe a una caída de los viajeros y no solo un aumento de la población. Asimismo, por primera en 2025 se ha detectado una caída de los alquileres turísticos, un 4,1% menos, 15.963 viviendas menos (muchas de ellas ilegales) hasta cerrar el año con un total 366.375, gracias a la entrada en vigor a la ventanilla única digital de arrendamientos. Encabezaron esa reducción sobre sus máximos Ibiza, con una caída del 79,8%, Palma de Mallorca (-63,2%), Santiago de Compostela (-38,8%), San Sebastián (-38,1%) y Barcelona (-36,6%).
Aun así, el sostenimiento de la actividad turística en España sigue apoyándose en su mayoría en el turismo extranjero, con un 3,4% más de turistas, un 1,4% más de pernoctaciones y un 7,9% más de gasto, frente a un estancamiento de la demanda turística nacional (las noches caen un 3,9% y el gasto se mantiene estable).
Previsiones para 2026
Teniendo en cuenta la creciente incertidumbre global y descartando que se impongan restricciones a los movimientos turísticos, Exceltur estima que el turismo aportará a la economía española 229.372 millones de euros durante este 2026, un 2,4% más que en 2025 y por encima de la previsión de crecimiento del PIB español, un 2,2%, lo que situará el peso del turismo en el PIB en el 13,1%. «Los empresarios esperan un crecimiento de sus ventas de un 3,9%, frente al 4% de 2025, y en 2026 auguran que sus resultados mejoren más que las ventas y por encima de 2025, con un 5,9%», apuntó Perelli, quien espera «un año razonablemente positivo pero moderado».
Los elementos más favorables a la actividad, según los empresarios, son la introducción de la IA en la gestión, una mejora de las inversiones (el 42,4% afirma que las aumentará, un 48,6% las mantendrá y solo un 9% las reducirá) y un buen desempeño económico de los principales mercados. En cambio, los factores que lastrarán la actividad son el crecimiento descontrolado de las viviendas turísticas, el crecimiento del absentismo laboral (que empieza a ser desbocado con cifras del 20%), las tasas e impuestos al turismo, los riesgos reputacionales y la saturación de las infraestructuras de transporte. «Es crucial superar los cuellos de botella, garantizando la excelencia del tránsito», señaló el vicepresidente de Exceltur, quien reclamó a Aena que posponga la subida de tasas y a Adif que refuerce las inversiones.