La compleja investigación de la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) avanza de forma discreta. Los especialistas buscan atar cabos y para ello inspeccionan con atención el punto cero del accidente: la zona donde saltó la soldadura y se produjo la rotura de las vías. Todos los elementos en este escenario son importantes para cerrar el círculo y esclarecer los motivos de la desgracia. Uno de ellos sobresale por encima de todos: el cambio de aguja. Como explicó ABC, dos soldaduras unían el fragmento de acero macizo de 30 centímetros que saltó en la vía L-10718 . Concretamente, el número de raíl 23117. El corte fue limpio. Los especialistas consultados por ABC nunca habían visto desgajarse un trozo así, como de...
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