Guardiola afea a Vox que "negocie como si hubiese ganado", y este desdeña la cesión en la Asamblea: "Migajas"
Hasta ayer, el Partido Popular y Vox negociaban en Extremadura para llegar al día de hoy con un principio de acuerdo bajo el brazo. Era la intención de María Guardiola, que ofrecía a su contraparte un pacto global que incluía puestos en el legislativo, en el ejecutivo, programa y presupuestos. Sin embargo, ayer el partido verde dio un portazo.
El desenlace: este martes ha tenido lugar la constitución de la Asamblea regional y el PP se ha quedado con la presidencia, que podría haber sido para Vox. Para no caldear más los ánimos, el PP ha cedido a su "socio" uno de sus puestos en la Mesa: la secretaría primera, pero el partido de Santiago Abascal no se conforma y ha lamentado que son "migajas".
Acabada la sesión y en declaraciones a la prensa, la presidenta de la Junta en funciones ha lamentado la actitud de Vox: "Lo que no se puede entender nunca es que un partido que ha quedado el tercero -con un 17% de los votos, que nosotros respetamos-, negocie como si hubiese ganado las elecciones pretendiendo que se cumpla la totalidad de su programa electoral".
Según su versión, hasta hace escasamente un día seguían las conversaciones con Vox para "llegar a un acuerdo global para dar estabilidad a esta región" que, finalmente, "no ha sido posible". Para estupor suyo. "Ayer vimos en los medios que Vox rompía, suspendía o como lo quisieran llamar, y la verdad es que nos sorprendió bastante porque el tono de las reuniones y el diálogo siempre había sido desde la cordialidad y el respeto y haciendo concesiones".
En ese sentido, Guardiola ha recalcado que el PP ha lanzado una oferta generosa: "Hemos negociado ofreciendo puestos en el legislativo, en el ejecutivo, acordando muchas de las políticas que Vox quiere poner en marcha y acompañadas por el presupuesto". Ayer, Vox centraba su crítica en la falta de fondos para sus consejerías. Es decir, que el enfado venía por las pelas.
Guardiola ha desvelado que estaba dispuesta a entregarle a Vox la presidencia de la Asamblea. Pero el portazo lo echó todo a perder. No obstante, ha apelado "a la responsabilidad" para regresar a un diálogo en el que decir "las cuestiones" que se tengan que decir "desde el respeto, bajando el suflé" y... sin filtraciones. "Seguimos tendiendo la mano y me voy a poner en contacto con el equipo negociador de Vox para seguir avanzando".
Al respecto, ha expresado su "deseo" de que Vox "sea responsable". Sobre la queja del partido verde de que el puesto en la Mesa de la Asamblea no es más que "migajas", ha replicado: "No he intentado comprar a Vox, he querido hacer un gesto de generosidad porque entiendo que tiene que estar representado en la Mesa porque así lo han dicho las urnas".
En cuanto a los motivos que han esgrimido los dirigentes de Vox para suspender las negociaciones, Guardiola ha emplazado al presidente de Vox en Extremadura: "Cada vez que dice que nos negamos a todo, que sea más concreto y explique qué hemos ofrecido y qué es a lo que nos negamos". A pesar del embrollo, Guardiola se ha mostrado confiada "poder llegar a un acuerdo que beneficie al conjunto de la sociedad extremeña". Más pronto que tarde, porque el reloj de la investidura ya está en marcha.