Siempre se ha dicho que el café mancha el esmalte, amarillea los dientes y que, a largo plazo, acaba pasando factura a su aspecto. Pero ¿hay alguna forma de reducir ese impacto sin renunciar a él? Sobre este tema ha hablado recientemente la conocida ortodoncista Yanira Sánchez , responsable de una clínica dental desde la que comparte de forma habitual consejos sobre salud e higiene bucodental en redes sociales. En uno de los vídeos más recientes de su cuenta, la experta se centra precisamente en el efecto del café sobre los dientes y en qué pequeños gestos pueden marcar la diferencia. Según explica la especialista, beber café ensucia el esmalte y contribuye a que los dientes se vean más oscuros o amarillentos con el paso del tiempo. Esto se debe a los pigmentos del café, que se adhieren con facilidad a la superficie dental. Sin embargo, matiza que no todas las formas de tomar café afectan igual, y que el problema no es solo el café en sí, sino cómo se consume. En el vídeo, la experta ejemplifica dos maneras muy habituales de tomarlo. La primera es a sorbos lentos durante toda la mañana , manteniendo la taza cerca durante horas. La segunda, beberlo de una sola vez, nada más servirlo, sin alargar demasiado el momento del café. Finalmente, la ortodoncista aclara que beber el café de una vez «contribuye menos a manchar los dientes», ya que el líquido entra en contacto con el esmalte durante menos tiempo. En cambio, cuando se toma a pequeños sorbos durante horas, el café «permanece mucho más rato» en contacto con los dientes, lo que facilita que los pigmentos se adhieran y acaben oscureciendo el esmalte.