La maniobra "in extremis" de Newey que puede salvar la temporada a Fernando Alonso
La temporada de Fórmula 1 de 2026 comenzará oficialmente con el Gran Premio de Australia en Melbourne, que se celebrará del 6 al 8 de marzo de 2026. Una nueva campaña cargada de novedades para que las que las escuderías se preparan a conciencia y para la que Aston Martin ha generado una gran expectativa.
El proyecto avanza a todo ritmo y los focos ya están puestos en la próxima temporada con Aston Martin como uno de los grandes protagonistas. El nuevo coche se perfila como un monoplaza radicalmente diferente al AMR25 con un fuerte énfasis en los elementos fundamentales como el chasis, la suspensión delantera y trasera, y la distancia entre ejes.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Honda admitía hace unos días que tiene problemas con la unidad de potencia. Y poco después el experto Paolo Filisetti desvelaba en RacingNews365 que el equipo se había topado con problemas que han llevado a Newey a tomar medidas drásticas.
Desde RacingNews365, revelaron que Aston Martin se ha topado con una serie de obstáculos durante el desarrollo, lo que obligó al equipo a repensar su concepto.
Una genialidad de Newey
Pero, una genialidad de Adrian Newey, la temporada para Alonso puede estar a salvo y el AMR26 será más fiable y veloz
Racing News 365 informa que Adrian Newey ordenó recalibrar el túnel de viento tras encontrar datos inexactos, lo que indica que Aston Martin va muy en serio.
Según informa Racing News 365, el proyecto de Aston Martin para 2026 se encontró con ciertas dificultades durante su desarrollo, más relacionadas con un replanteamiento del concepto que con problemas estructurales.
Tras detectar inconsistencias en los datos procedentes tanto del túnel de viento como de las simulaciones informáticas, Adrian Newey decidió durante el verano recalibrar las instalaciones y rehacer el software utilizado para los cálculos. Esto llevó a la implementación de cambios bajo la supervisión de Newey, lo que resultó en que la aprobación final de varias partes del nuevo automóvil llegara más tarde de lo planeado originalmente.
La recalibración de las herramientas de trabajo tuvo dos efectos principales en el desarrollo del AMR26. Por un lado, obligó a ajustar los plazos del proyecto, aunque sin provocar retrasos significativos. Esto llevó a la implementación de cambios bajo la supervisión de Newey, lo que resultó en que la aprobación final de varias partes del nuevo automóvil llegara más tarde de lo planeado originalmente.
Por otro, el uso de datos más fiables permitió identificar debilidades en el concepto inicial del monoplaza, lo que llevó a introducir modificaciones supervisadas directamente por Adrian Newey, incluso más allá del calendario previsto.
Una genialidad que dispara las ilusiones con Aston Martin para 2026 y con un monoplaza con el que Fernando Alonso volverá a tener opciones reales de luchar por el mundial.