Ataque de tiburón blanco de 6 metros en Australia vuelve a conmocionar a 41 años del caso
Un ataque de tiburón blanco ocurrido el 3 de marzo de 1985 en Peake Bay, al sur de Australia, volvió a circular con fuerza en redes sociales. El hecho se mantiene entre los más impactantes documentados por su gravedad y por la magnitud del animal involucrado.
La víctima fue Shirley Ann Durdin, de 33 años. Ella nadaba junto a su esposo Barry y sus cuatro hijos cuando un gran tiburón blanco, de unos 6 metros de longitud, la atacó en aguas poco profundas.
Registros de la época señalaron que el animal causó la muerte de forma inmediata. El caso destacó porque figuró entre los pocos en los que esta especie no solo atacó, sino que también consumió a una persona, una situación poco común según reportes históricos.
Testigos presentes en la playa evitaron que Barry Durdin ingresara al mar tras el ataque. En el sitio no quedaron rastros del cuerpo, pese a las búsquedas realizadas por buzos en los días siguientes.
El episodio provocó temor generalizado entre residentes y visitantes del área. Varias personas evitaron volver al mar y surgieron solicitudes para eliminar tiburones de la zona. La repercusión mediática llevó a comparaciones con escenas de la película Tiburón de 1975, dirigida por Steven Spielberg, debido al tamaño del depredador.
La familia Durdin se había trasladado poco antes a la costa desde Karkoo, una comunidad agrícola del interior ubicada a cerca de una hora. El cambio respondió a problemas de salud de Barry Durdin, relacionados con alergias causadas por labores agrícolas.
Décadas después, el caso recobró atención tras la difusión de videos en YouTube. Usuarios expresaron conmoción y empatía por la familia al recordar el suceso y su impacto emocional duradero.
La tragedia marcó el primer ataque fatal de tiburón en el sur de Australia desde 1974. Ese año, otro gran tiburón blanco causó la muerte del buzo Terry Manuel, de 26 años, en la misma región.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.