A 106 kilómetros del corazón del Broadway español, en el polígono de Cazalegas (Toledo), se encuentra Luminosos del Tajo, la empresa que ha hecho brillar algunos de los teatros más emblemáticos de Madrid y Barcelona. Desde sus orígenes en Talavera de la Reina 1983 , cuando comenzó a realizar rótulos de forma artesanal, hasta convertirse en un referente en la fabricación y montaje de marquesinas, esta empresa ha recorrido un camino marcado por el diseño, la tecnología y la pasión por las artes escénicas. La relación de Luminosos del Tajo con los teatros de Madrid y Barcelona comenzó en 2006, cuando les llega el encargo para realizar la marquesina para el musical 'Hoy no me puedo levantar' de Nacho Cano en el Teatro Rialto de la Gran Vía madrileña, una sala que reabría sus puertas como teatro tras décadas entregada al séptimo arte. Y es que en su gran pantalla se proyectaron las primeras películas de Imperio Argentina, incluso se estrenó 'El último cuplé' de Sara Montiel en el año 1957. Desde ese momento, la empresa no ha dejado de crecer, encargándose de los rótulos luminosos de los musicales más emblemáticos y longevos como 'El Rey León' en el Teatro Lope de Vega, 'Billy Elliot' en el Nuevo Teatro Alcalá, 'Cabaret' en el Rialto o 'Chicago' en el Teatro Nuevo Apolo. Además, han dejado su huella en proyectos únicos, como el montaje de la marquesina del Teatro Calderón para 'West Side Storie' con letras corpóreas de gran tamaño, en tres dimensiones, o el diseño de los rótulos luminosos para la compañía catalana La Cubana en ese mismo teatro, para la que también realizaron su exposición conmemorativa del 40 aniversario en Sitges (Barcelona). Con esta obertura, Javier Ortiz, responsable técnico y director de proyectos, comparte con ABC los diseños y los bocetos de este centenar de trabajos que como asegura se han convertido en una nueva línea de negocio que llegó hace 20 años de manera inesperada . Este joven ingeniero recuerda los inicios de la empresa, en la que todo se realizaba de manera artesanal, ahora, asegura, todo es más tecnológico con la incorporación de maquinaria moderna que ha propiciado la industrialización de los procesos. «Pasamos de ser una empresa 100 por cien artesanal a una con un proceso más industrial, pero siempre con la misma pasión por el detalle y la calidad », explica Ortiz. Uno de los principales desafíos a los que hoy se enfrenta Luminosos del Tajo es la falta de mano de obra cualificada . A pesar de contar con una plantilla fija de siete personas, la empresa debe adaptarse constantemente a las demandas del mercado y sobre todo a los plazos ajustados con los que trabajan las productoras. El director de proyectos subraya que en ocasiones el ritmo de trabajo es frenético, especialmente cuando se trata de montajes para estrenos de grandes musicales, donde la precisión y la rapidez son cruciales , por lo que contar con más mano de obra se convierte en clave para afrontar nuevos encargos. Otro hándicap es el avance de la tecnología. Las pantallas led han sustituido en muchos casos a las tradicionales marquesinas y carteleras teatrales , lo que representa tanto una amenaza para el sector como una oportunidad para los teatros. «Las pantallas led tienen sus ventajas, como la posibilidad de mostrar publicidad, y eso son ingresos para los teatros, pero no tienen el mismo encanto que las marquesinas tradicionales con sus bombillas, sus lonas, sus letras corpóreas», comenta Ortiz mientras camina por una gran nave de trabajo entre rótulos de producciones como 'Sonrisas y lágrimas' o 'La jaula de las locas', y así, recuerda que aunque la tecnología es una aliada, en la empresa se sigue apostando por la esencia de la rotulación artesanal, ya que confiere a cada proyecto una personalidad única. En cuanto al proceso de creación de una marquesina, Ortiz explica que es un trabajo de precisión y coordinación. Desde que reciben el boceto del departamento de diseño el equipo empieza a trabajar en la materialización del proyecto, adaptando los diseños a las exigencias del teatro. «Los plazos son muy ajustados y en ocasiones para los montajes trabajamos en condiciones difíciles, con lluvia o viento, pero el objetivo siempre es el mismo: que el rótulo esté listo para el estreno, sin margen de error», señala. Y es que Luminosos del Tajo no solo ha iluminado los teatros de la Gran Vía madrileña, sino que ya ha dejado una marca indeleble en la historia del teatro musical español . A través de su evolución técnica, su dedicación al trabajo artesanal y su compromiso con la sostenibilidad, esta empresa toledana ha logrado que la luz y la magia de los teatros brille con más fuerza que nunca.