Xabi Alonso sobre su encuentro con Florentino tras la final de la Supercopa: "Ha sido muy rápido"
Xabi Alonso llegaba a Arabia muy cuestionado, o al menos, cuestionado. La Supercopa, en la que se imaginaba un doble enfrentamiento contra el Atlético y el Barcelona, se había convertido en un examen decisivo para el proyecto del tolosarra, que cambió el guion para medirse a los de Simeone y también en la pelea por el título frente a los azulgrana. Movió piezas para resistir de primeras y le funcionó hasta que una pérdida de Rodrygo dio alas a Raphinha. «El equipo ha tenido una gran actitud, mucho compromiso, sabíamos que habría momentos de tener que aguantar sin balón, sin perder la convicción de lo que estábamos haciendo. Eran cuatro o cinco defensas, depende de los momentos, y hemos controlado bien hasta esa pérdida en la que hemos concedido», explicaba sobre el esquema que puso sobre el césped y respecto a la respuesta de sus futbolistas, que se aplicaron en hacer lo que su técnico había dibujado en la pizarra.
Mezcla de emociones
Junto con el gran partido de Vinicius puede ser la mejor noticia para el entrenador, que su etapa puede tener recorrido. «Hay una mezcla de emociones, por un lado la decepción de no haber podido ganar el título, pero también hay orgullo porque el equipo ha dado la cara, con circunstancias que no son las deseadas. Ha habido momentos para todo y hasta el final el equipo lo ha intentado y hemos estado cerca de poder empatar y llegar a los penaltis. Nos ha faltado acierto en las últimas jugadas», se lamentaba por los remates de Carreras y de Asencio que salieron a las manos de Joan García.
Se queda con lo positivo
«Podemos sacar cosas positivas. Hay que pensar en las competiciones que tenemos. Esta es la menos importante de las que estaban por delante. Recuperar gente es lo que más necesitamos en estos momentos», añadía poniendo encima de la mesa la cuestión de las lesiones. Rüdiger no pudo llegar a la final, Huijsen forzó para ayudar, Mbappé no tenía físico para ser titular y Rodrygo jugó con los isquiotibiales al límite. El mejor ejemplo de los problemas del Real Madrid en este sentido es que Xabi tuvo que tirar de Alaba, que no jugaba desde el 19 de octubre y solo había podido acumular 146 minutos hasta ahora. «Las lesiones te condicionan. El cambio de Fede (Valverde) por la lesión, el esfuerzo de Huijsen, que ha llegado hasta donde ha llegado», enumeraba el técnico vasco. «La lesiones nos están penalizando para tener una estabilidad y poder repartir minutos. Algunos jugadores están haciendo un gran esfuerzo», insistía. Carvajal fue el elegido para hablar en la rueda de prensa oficial previa, pero era complicado que pudiera ser titular después de su operación en la rodilla. Un futbolista clave que no ha podido participar desde el último Clásico, el de Liga, y que se une a otra baja vital atrás, la de Militao, que es el mejor central de la plantilla y va a estar cuatro meses fuera.
Xabi se mostró optimista a pesar de la derrota y admitió que no había podido hablar nada con Florentino Pérez en el abrazo que se dieron en la entrega de medallas: «Ha sido muy rápido».