La Pugliese es uno de esos proyectos discretos que se descubren por el boca a boca. Abrió sus puertas en 2021 en la calle Espinosa y Cárcel como una pizzería artesanal con tienda de productos italianos, pero pronto dio un paso más allá: convertir el local en una auténtica quesería urbana, algo poco habitual en Andalucía. Detrás del proyecto está Gianluigi Rizzi, originario de la región italiana de Puglia, que decidió trasladar a Sevilla una forma de trabajar muy ligada a lo artesanal. La clave está en producir quesos frescos en pequeñas cantidades y venderlos prácticamente al momento, sin largos procesos de maduración ni grandes infraestructuras. La protagonista absoluta es la burrata, elaborada en el propio local a partir de leche fresca de vaca andaluza, que se pasteuriza allí mismo antes de transformarse en queso. Una elección que rompe con el tópico de la leche de búfala y conecta más con la tradición quesera de Puglia —y también con la de Nápoles—, donde la burrata y la mozzarella de vaca forman parte del día a día. El resultado es una burrata fresca, suave y muy cremosa en su interior, pensada tanto para consumirse tal cual como para acompañar algunos de los platos de la casa. Junto a ella, también elaboran mozzarella y ricotta, completando un pequeño repertorio de quesos que se pueden comprar para llevar o degustar allí mismo. Más allá del queso, La Pugliese destaca por su manera particular de entender la pizza . Aquí no se sirven pizzas al uso, sino porciones cuadradas, casi como tapas, elaboradas con una masa a medio camino entre pan y pizza. Se trabaja con harinas seleccionadas y fermentaciones largas, de entre 48 y 72 horas, que dan como resultado una base ligera, aireada y muy digestiva. Las combinaciones cambian con frecuencia, pero suelen girar en torno a ingredientes italianos clásicos: tomate, mozzarella de elaboración propia, aceitunas negras, mortadella, rúcula, embutidos italianos o quesos curados. Con dos o tres porciones es fácil comer bien, lo que ha convertido al local en una opción muy popular tanto para comer allí como para llevar. Pequeño, sencillo y muy personal, La Pugliese ha sabido encontrar su sitio apostando por lo que pocos hacen: elaborar su propio queso en pleno barrio de Nervión. Un restaurante italiano que no solo cocina, sino que produce, y que ha convertido la burrata artesanal en su mejor carta de presentación. Para quienes buscan sabores italianos auténticos en Sevilla, este es uno de esos lugares que merece visita.