Más de 70 por ciento de los municipios del país deposita sus residuos en tiraderos a cielo abierto por la falta de infraestructura y de información sobre la problemática que genera a nivel social y ambiental, expuso la cofundadora de Ecolana, Lisseth Cordero. “La gente agarra un papel y no sabe qué hacer ni a dónde llevarlo a reciclar”, comentó a MILENIO. "Nos pasó en un municipio de Puebla que nos invitaron a conocer. Y nos comentaron que no podían certificarse más, y eran un pueblo mágico. Les preguntamos dónde quedan sus residuos. y respondieron que en una barranca desde hace 15 años", relató.Comentó que México ocupa el primer lugar en generación de residuos per cápita en América Latina, con un promedio de entre 0.94 y 1.16 kilogramos por persona al día, por encima de países como Chile y Argentina.Por ello lanzaron Ecolana, una plataforma creada en 2016 para orientar a los ciudadanos sobre cómo y dónde reciclar. Su mapa digital conecta a más de 250 mil usuarios con más de 6 mil centros de acopio que reciben 80 tipos de materiales. Lisseth Cordero advirtió que sin corresponsabilidad entre ciudadanos, empresas y autoridades, el problema seguirá creciendo, aunque proyectos como el reciclaje de empaques flexibles muestran que existen soluciones viables.Falta compromisoLa emprendedora criticó la falta de compromiso de la mayoría de las empresas mexicanas con la economía circular. "Lamentablemente hay muy pocas que realmente sí se quieren preocuparse por lo que pasa con sus residuos".Señaló que, a menudo, sólo las empresas transnacionales con objetivos globales de sostenibilidad impulsan estos proyectos, mientras que en México aún no existe una ley que obligue a los productores a responsabilizarse por los desechos que generan.Cordero Luna hizo un llamado a fortalecer la corresponsabilidad entre ciudadanos, comercios, productores y autoridades para mejorar el manejo de residuos en el país, cuya magnitud, advirtió, sigue creciendo debido a la urbanización y el aumento del consumo.Lisseth Cordero destacó un proyecto en colaboración con la empresa Mars para reciclar empaques flexibles, como las bolsas de alimento para mascotas, uno de los materiales menos conocidos como reciclables."El consumidor sabe que se recicla el PET, el aluminio, el cartón, pero de los flexibles no tiene idea", por lo que crearon el FlexiVal, un evento de acopio que se realiza tres veces al año."Logramos algo, empezamos recibiendo 30 personas y 150 kilogramos y ahora hemos logrado en un evento 3.3 toneladas y recibir más de mil 500 personas", explicó. Con el material acopiado, en alianza con Mars, fabrican casas para albergues de animales.