En las artes marciales mixtas (MMA) , cuando dos luchadores acceden dentro de la jaula, no solo entra su faceta deportiva, también lo hacen sus historias de superación o redención. Y hay tantos relatos épicos como peleadores, pues cada uno de ellos encarna un camino intrincado en el que ha tenido que ir sorteando obstáculos. Sin ir más lejos, el luchador canario Hecher Sosa fichó recientemente por la UFC, la mayor organización de esta disciplina, tras obtener una victoria dos días más tarde de conocer el fallecimiento de su padre. Con todo, decidió pelear y ganó, logrando cumplir su sueño, que realmente era compartido con su progenitor. Se suele decir que los luchadores están hechos de otra pasta, y no es una definición desacertada, pero a veces se olvida que también son humanos, no máquinas de combatir. Esto es algo que ha querido dejar claro el excampeón del peso medio de la UFC, el neozelandés de origen nigeriano Israel Adesanya, quien ha pasado por numerosos baches durante su carrera profesional. Recientemente, Adesanya ha hablado para las cámaras del gimnasio Bangtao, en Tailandia, donde se encuentra entrenando. Y ha dado un crudo discurso de vida . «El 2013 fue mi peor año. Pensaba: 'Tío, así se siente la gente antes de quitarse la vida'. Pero yo nunca podría hacer eso porque mi espíritu es fuerte… Mucha gente se deja ir y por eso ocurre» , ha manifestado el excampeón. Sin embargo, ha dejado un mensaje alentador: « Nada dura para siempre, si llueve volverá a brillar el sol y cuando llueva disfrútalo, estás vivo, estás sobre la tierra. Pase lo que pase, nada dura para siempre, así es la vida», ha rematado durante su intervención en pleno tatami del gimnasio.