El italiano
Jannik Sinner se dejó ver en pista 27 días después con la misma intensidad y acierto con que la dejó destronando al español
Carlos Alcaraz en la final de Wimbledon. Allí se tomó la revancha de la dolorosa derrota en Roland Garros, cuando tuvo dos sets a favor, dispuso de tres bolas de campeonato que le remontó heroicamente el murciano.
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