Ecologistas de pasarela
Decían los clásicos:” Cuándo los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras súplicas”. Y es que somos seres caprichosos que no sabemos lo que nos conviene. El sábado pasado subí al ibón de Catieras y al llegar al Dedo de Yenefrito, me encontré con un pastor catalán y allí me senté con él a conversar.