Ante todo, felicitar al
Paris Saint-Germain por conquistar la
Champions. El rumano
Itsván Kovács estuvo siempre bien situado, haciendo desplazamientos rápidos cuando la ocasión lo requería, en un encuentro intenso y vibrante, en el que con buen criterio sancionador, supo transmitir tranquilidad a los futbolistas, que apenas le protestaron sus decisiones.
Seguir leyendo...