Pozuelo y La Inesperada
Tengo un recuerdo de niña: llego a un monte plagado de flores y yerbas aromáticas, en un viejo vehículo con remolque, cuando a los niños ni siquiera se nos anudaba con cinturones de seguridad en el viaje. Mis padres contaban con familia numerosísima sufriendo a niños llorones y asustadizos, en ese viaje cercano pero de eterno traqueteo, de un pueblo a otro para disfrutar de unas horas campestres.