Como ya es tradición en Estados Unidos, millones de personas rellenan el cuadro del
March Madness con utópico objetivo de acertar los ganadores de cada cruce del torneo y conseguir así el
'bracket' perfecto. Sin embargo, las probabilidades de acertarlo son prácticamente nulas, y es que tan sólo con el paso de uno o dos partidos, esa 'quiniela' puede cobrarse un buen montón de víctimas.
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