La Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo ha seguido la senda de la nueva política presupuestaria y, en un primer examen, destaca la eliminación de inversiones, la reducción de los proyectos estratégicos del Botànic y la salvación de algunas iniciativas puntuales en la provincia. En definitiva, pocas alegrías para un ejercicio complejo.