El paseo del
Barça tardó en llegar en
Mallorca pero es un respiro ante los temores que se avecinaban por un nuevo tropiezo. Había que ganar como fuera y al final cayeron cinco como pudieron ser una decena con un incansable
Raphinha, el genio de
Lamine Yamal y la inteligencia de
Dani Olmo.
Seguir leyendo...