Venía
Boca del golpazo que representó
la eliminación dramática ante Vélez por la Copa Argentina y la certeza de que culminará este 2024 sin títulos. Volvía a la Bombonera con el deber de darle una respuesta anímica y futbolística a su gente y también con la necesidad de ganar para fortalecer la ocasión de meterse la Libertadores 2025 por la clasificación anual.
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