Víctima del éxito de sus llamativos escenarios en la serie 'Juego de tronos', Dubrovnik ha visto triplicado su número de visitantes en los últimos años. Sin embargo, 'la perla del Adriático' ha puesto freno al molesto sonido que producen en las calles las filas de maletas que cargan los turistas que llegan en masa. Y es que convertirse en una de las ciudades más lucrativas de Croacia tiene una cara B que no es otra que las reiteradas quejas de los vecinos por la contaminación acústica que ha invadido la zona, una iniciativa que ha arrancado este verano. Los turistas de Dubrovnik tendrán que cargar el equipaje a mano El alcalde, Mato Franković, ha explicado que, por ahora, los visitantes tendrán que cargar el equipaje a mano cuando caminen por las calles del casco antiguo. Y e n noviembre se ha propuesto endurecer esta medida mediante el uso de de taquillas de equipaje obligatorias para que ninguna maleta pueda circular por el centro adoquinado de la ciudad. Noticia Relacionada El pasaporte en el móvil sustituye al documento físico por primera vez en el mundo J. F. Alonso El aeropuerto de Helsinki empieza a realizar pruebas con el pasaporte digital en vuelos de Finnair con destino al Reino Unido, con el objetivo de facilitar los viajes y acelerar el control fronterizo 'Jutanji List', un diario croata, detalla que «los viajeros depositarán sus maletas en los casilleros y serán llevadas por el ayuntamiento, previo pago de una tasa, a la dirección donde se hospedan». Este proyecto es uno de los múltiples pasos para crear un centro logístico desde el aeropuerto, de tal modo que cualquier equipaje se enviará directamente a los destinos de los turistas en la ciudad. «Respeta la ciudad» Una llamativa medida que pertenece a las normas implementadas por el programa llamado «Respeta la ciudad» que se inició en 2018. Con ello se pretende reducir toda molestia ocasionada a los locales. A futuro, otras medidas que se llevarán a cabo es la regularización de los vehículos eléctricos que serán los encargados del reparto del equipaje, la prohibición de pasear sin camiseta o de subirse a los monumentos. Además, también se busca promocionar lugares de interés ubicados fuera del casco histórico para evitar la concentración excesiva de visitantes.