El barrio de San Blas recupera -aunque solo parcialmente- sus tradicionales fiestas de Moros y Cristianos después de dos años sin actos festivos. Este sábado, cuatro filaes participaron en el desfile de Mig Any, a pesar de que otras diez -que se habían apuntado inicialmente- renunciaron a hacerlo por la situación sanitaria actual. Además del desfile, un concierto y una exposición fotográfica son los pocos actos que han «sobrevivido» a las cancelaciones. El resto de eventos previstos para este mismo domingo en una carpa que se pretendía instalar en el parque del barrio han sido suspendidos.