Aunque ya han recibido la tercera dosis de la vacuna frente al coronavirus, médicos y enfermeros de la provincia están también sucumbiendo a la variante ómicron. Las bajas y cuarentenas entre el personal sanitario se han duplicado en una semana, lo que está generando no pocos problemas en servicios esenciales y en hospitales comarcales, donde es más complicado reemplazar al personal ausente.