Los Talibanes, un régimen de muerte y destrucción
La Afganistán que hoy conocemos es la de la Sharia, la ley islámica, o más bien la interpretación que cercena todos los derechos de las mujeres. Hoy no pueden salir de sus casas a menos que vayan acompañadas por sus maridos o sus hijos varones. Apenas trabajan. Son esclavas sin rostro por el burka, esa cárcel que les cubre el cuerpo entero. Muchas niñas no tenían derecho a estudiar desde los diez años. Una infidelidad, un hurto, se castiga con mutilaciones, lapidaciones; incluso la muerte. Pero no siempre fue así. En el siglo XX el país experimentó un gran desarrollo hacia las mujeres. Durante el reinado del rey Amanulá, entre 1919 y 1929, se promovió la libertad de las mujeres en la esfera pública para disminuir el control que las familias tenían sobre ellas.