Lo de
Ansu Fati es tremendo.
Xavi Hernández esperaba su regreso como el mejor regalo de Reyes tras un arranque de año cargado de buenas noticias como el fichaje de
Ferran Torres y la reaparición de
Pedri González. Pudo haberle forzado antes pero el técnico egarense no quiso arriesgar lo más mínimo para poder disfrutarlo en su máxima expresión cuando le viera plenamente recuperado de acuerdo con la opinión de los médicos. Dicho y hecho, como suele ocurrir en demasiada frecuencia con la joya más preciada de
La Masia. Golazo al
Real Madrid y un impulso para soñar en grande.
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