La batalla de la covid-19 nos mostró lo que podemos lograr a partir de las capacidades científicas y tecnológicas de la sociedad cubana. Igual podemos hacerlo en la economía. La ciencia, la tecnología y la innovación pueden lograr mucho más y generar dinámicas de desarrollo en la producción de alimentos, la energía, la informatización y muchos otros espacios de la vida económica y social. Son la principal herramienta para desacoplar el crecimiento económico y el crecimiento de desigualdades sociales.