'Hay que reconocer que para muchas personas, las competiciones de esquí alpino les suena a algo así como a "un grupo de personas de las que nunca he oído hablar, haciendo algo que no entiendo, en un lugar al que nunca iré”. Quizás a excepción de los años '70 y principios de los '80, en general este deporte ha atraído poco a la audiencia.
Y es que el esquí alpino tiene muchos inconvenientes para lograr atraer a los televidentes. Entre ellos el horario y los días de las carreras. Los esquiadores, que es a quién más les puede interesar, están en las pistas de las estaciones, precisamente cuando Mikaela Shifrin se está batiendo en duelo con Petra Vlhova, o cuando Marcel Hirscher volaba hacia otro Globo de Cristal.
Tampoco es que sea fácil hacer vibrar a la audiencia. El fútbol en cambio es el...'