Los estudiantes de Bachillerato y de tercero y cuarto de ESO reclaman una enseñanza más digitalizada para poder ser competentes con las tecnologías, así como una mejor formación entre sus profesores. Prefieren la enseñanza también presencial porque para el 46% el método online obligado el curso pasado por la pandemia ha supuesto un sobresfuerzo que luego no han visto traducido en las notas a la hora de ser evaluados, lo que les parece injusto.