A propósito de todo (pero especialmente de un tema)
El que duda es peor. No sabemos dónde situarlo. Es un bulto sospechoso, aunque haya estado, milite y se reconozca en nuestro bando. Al dudar, en cualquier momento, es susceptible de caer hacia el otro lado o (cosa terrible) permanecer eternamente en tierra de nadie como una mosca cojonera.