Villarejos y nicolases
Cuando todo se destapa, la situación se vuelve sonrojante, ridícula. Los allegados del pequeño Nicolás, una vez descubierto el pastel, se convierten en carne de escarnio, de chascarrillos y bromas, dejan de ser tomados en serio o pasan a la consideración de personaje gagá. En los mismos años lujuriosos, España transitó entre la picaresca del chiquillo Nicolás y la malicia peligrosísima, codiciosa, del comisario Villarejo, según lo que la Justicia va difundiendo de sus presuntas andanzas. Villarejo viene a ser una variante malencarada de aquel Madoff, donde la estafa se esconde en las investigaciones ficticias, en las inmensas fabulaciones con las que se hizo rico cobrando un dineral a los listillos y buscadores de atajos. La pregunta es obvia, ¿cómo... Ver Más