Muy lamentable
Una semana después del escándalo de las declaraciones de Garzón, Sánchez dice «lamentar muchísimo» la polémica. Decenas de asesores deben de haber trabajado para afinar el término con que desmarcarse del ministro mediante una desautorización indirecta, oblicua, genérica... y evasiva. Porque por muy lamentable que resulte el asunto, sobre todo para los ganaderos, un presidente no lamenta, ni siquiera en grado superlativo, el desatino de un miembro de su Gobierno: o lo desaprueba con un cese o lo exculpa con un refrendo. Sin términos medios. A Ábalos, según la versión oficiosa, lo destituyó por motivos relacionados con su vida privada, que evidentemente le parecieron lo bastante censurables para prescindir de sus servicios (o aparentar que lo hacía por eso). La... Ver Más