El Gobierno confirma el fiasco y deja sin gastar más de la mitad de los fondos europeos que tenía para 2021
El balance de ejecución a cierre del ejercicio que presentó ayer el Gobierno a los agentes sociales admite lo que era un secreto a voces: la incapacidad de los ministerios para ejecutar el grueso de los fondos europeos presupuestados. El informe del área económica del Gobierno incide en el elevado porcentaje de autorizaciones de gasto (91%) y de reconocimiento de obligaciones (83%) tramitadas a lo largo del año pasado para subrayar el tremendo trabajo administrativo realizado y maquillar el reducido porcentaje de recursos que han terminado llegando a la economía real.
Las cifras indican no obstante que el despliegue del Ejecutivo con los fondos europeos ni siquiera ha sido suficiente para activar todos los fondos incluidos en los Presupuestos - hay más de 2.000 millones cuya activación ni siquiera se ha autorizado - y ha dejado sin asignar a sus destinatarios finales - lo que se denomina reconocer la obligación - más de 4.000 millones, que por cierto se habrían perdido de no haber sido por una modificación normativa incluida a última hora en las cuentas de 2022 y que ha habilitado la posibilidad de gastar esos fondos este año. Con las antiguas normas presupuestarias esos recursos se habrían ido al limbo.
Consciente de que iba a incumplir los objetivos planteados el Gobierno ha ido preparando el terreno, dirigiendo la atención hacia la gestión burocrática, y no tanto hacia la absorción de los fondos Hace unos días altos funcionarios de Hacienda explicaban la importancia crítica de esos trámites administrativos y se esforzaban en recalcar que suponen una activación efectiva de los fondos, ya que inician el circuito económico que inocula dinamismo a la actividad económica.
La realidad, como ya denunció CEOE hace solo unos días, es que el porcentaje de recursos que se ha abonado de manera efectiva y que, por tanto, ha llegado a la economía real ha sido muy limitado, y según los propios datos del Gobierno apenas ha llegado al 45%. El porcentaje indica en cualquier caso el esfuerzo fenomenal de gasto en las últimas semanas del año, ya que hace apenas un par de meses ese porcentaje rondaba el 20%.