Hace algún tiempo vi una entrevista a un futbolista inglés retirado de cuyo nombre no puedo acordarme. En un pasaje especialmente introspectivo comentó, entre consternado y perplejo, que los niños ya sólo se le acercaban para preguntarle por aquel gol mitológico en el que Maradona regateó a media docena de jugadores de su equipo, en el Mundial de 1986.
Maradona se convirtió aquel día en leyenda no porque metiera un gol pasmoso, sino porque ese gol se injertó en la Historia, borrando en el ánimo maltrecho de todo un pueblo lo que unos años antes había sucedido en las Malvinas. Las hazañas deportivas se disgregan en el olvido o se convierten en aburrida estadística, cuando se extingue la generación que las...
Ver Más