Como si el 1 de enero el contador se pusiese a cero o simbolizase por lo menos la oportunidad de resetear y volver a empezar, no son pocos los que aprovechan la ocasión para trazar una lista de propósitos para los próximos meses. Hacer más deporte, dejar de fumar, mejorar el nivel de inglés … Todas grandes ideas. El problema es que la mayoría —sí, hay quien se dedica a hacer estadísticas sobre esto— son abandonadas en los días siguientes a su enunciación. Aun sin esos sagaces estudios, la simple observación de casos prácticos permite concluir que, sea en Año Nuevo o sea en cualquier otra fecha, muchas de esas intenciones son en efecto aparcadas y olvidadas en poco tiempo....
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