La orden de Carlos III se sonroja
No sería de fiar el criterio de aquel que dijera que, Francisco Franco, lo hizo todo bien. Y que como mínimo, no se mereciera un tirón de orejas. Tampoco sería de fiar el criterio de aquel que dijera que lo hizo todo mal. Y no se mereciera, como mínimo, descansar en paz. De la misma manera: Hitler, Stalin, Mussolini y todos los dictadores que en el mundo han sido, merecerían alguna distinción por sus aciertos, amén de lo demás.