Llevar los muertos de conferencia el día antes de que los proetarras tomaran las calles. No había otra, y el colectivo a favor de los presos (SARE) tiró de la mesa redonda previa a la ‘manifa’ en el Palacio Euskalduna, donde cantó en tiempos la Pantoja. Había que rizar el rizo, que los hijos de los hijos de la ira relativizaran y que ganasen, o empatasen, la batalla del ‘relato’. Como cuando éramos hinchas, perdía nuestro equipo y leíamos en los periódicos algo del dopaje de Armstrong los lunes que seguían al domingo que perdía el Madrid.
Qué ‘abertzalismo’ tan majo es éste tan de conferencias de pedir «perdón» con matices, qué camaleónico el congreso que se han montado para que...
Ver Más