Ocurrió el martes 29 de enero de 1957. La ola de calor, seún relatan las crónicas de entonces, había comenzado dos días antes, con temperaturas que rozaron los cuarenta grados. Además de la víctimas mortales, cerca de cien personas debieron ser atendidas por servicios asistenciales. El registro fílmico de una jornada abrasadora.