'España es, casi con toda probabilidad, el país del mundo que tiene más lenguas diferentes en los nombres de sus pistas de esquí. El lenguaje ha sido la forma que ha tenido el hombre para comunicarse con sus vecinos. A lo largo de la historia conforme se mezclaban poblaciones, los idiomas han ido solapándose, ya sea mezclándose entre ellos, o, mediante un efecto dominante que hace que uno acabe prevaleciendo sobre el otro.
Hoy en día las zonas metropolitanas ya no tienen un idioma endémico, pero en las zonas de montaña, por ser regiones que tradicionalmente han tenido peores comunicaciones, sí se han mantenido e incluso evolucionado hacia los dialectos.
No es de extrañar por tanto, que en las estaciones de esquí, al estar en zonas montañosas, encontremos muchas pistas (y remontes) en dife...'