Quien lo probó lo sabe; quien no puede saberlo
Me pasó a mí y seguramente a muchos de ustedes. Somos seres humanos y, a la hora de experimentar las emociones básicas, todos nos guiamos por patrones similares. La naturaleza –la genética y la adquirida– nos combina de tal manera que acabamos pasando por todas esas fases. Esto es esencial para reconocer lo que nos hace humanos y sonreír al reflejarlo en los otros, eso que llamamos empatía.