Restaurante La Casserola, una experiencia completa
Un recibidor presidido por muebles de casa, una antigua Mac —aseguran que fue la primera que salió al mercado y es fácil creerlo—, un piano de colores pasteles, una máquina de costura y otra de escribir, un tocadiscos, viejos teléfonos de discado, una calculadora imposible de fierros, una guitarra...