Cuenta nueva sin borrón
El nuevo Espacio Guindalera, que ha dejado de ser específicamente una sala de creación y exhibición teatral para convertirse, según sus responsables, en «un club selecto, pero no excluyente» dedicado al arte y la cultura, ya está en condiciones de ofrecer su primera propuesta a quienes quieran convertirse no ya en «espectadores» al uso, sino en socios de ese club, aunque solo sea por un día.
Con más voluntad de necesaria evolución que de transformación radical, ha sido concebido este espectáculo titulado «Efecto Shinkansen» que inaugura la nueva etapa y que servirá de puente a lo que pueda ir viniendo después. La función trata de reunir y engarzar en forma de monólogo, sobre una dramaturgia que ha elaborado el director Juan Pastor, las escenas más representativas de las obras teatrales que ya habían sido representadas en Guindalera a lo largo de sus 14 años de existencia.