Guerra abierta entre la Casa Blanca y el Vaticano
Las crecientes presiones ejercidas por Washington al Vaticano han desembocado en un ataque directo por parte del inquilino de la Casa Blanca al líder espiritual de más de mil millones de católicos. En un mensaje publicado en su red social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó al Papa como “débil ante la delincuencia” y “terrible en política exterior”. Pero el ataque sin precedentes tuvo, por primera vez, una respuesta del Pontífice, que aseguró no tener miedo de la administración Trump: “Seguiré alzando mi voz contra la guerra”.
La semana que inicia estaba marcada en rojo en el calendario de la Santa Sede. Los católicos de todo el mundo, especialmente la minoría que sobrevive en África, esperaban con expectación la llegada del primer Papa a Argelia este lunes, un país de mayoría musulmana, cuna de San Agustín. Sin embargo, los ataques del presidente estadounidense han empañado, en parte, la llegada del ex cardenal Robert Prevost a la tierra del fundador de la Orden de San Agustín, la comunidad religiosa católica a la que pertenece.
León XIV evitó entrar al trapo, pero no ha esquivado las preguntas de los periodistas que viajaban a bordo del avión que le transportaba hasta Argelia, la primera etapa de su viaje de casi dos semanas en las que recorrerá también Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
“No le tengo miedo a la Administración Trump, ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que debo estar aquí. No considero mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él”, observó el Pontífice, en referencia al presidente. “No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo”, denunció el Papa de nacionalidad estadounidense y peruana, sin nombrar específicamente a Trump, pero en clara referencia al mandatario norteamericano, que tras sus críticas al Pontífice la noche anterior, publicó un montaje fotográfico en el que aparece caracterizado como Jesucristo curando a un enfermo.
El Pontífice aseguró que seguirá “alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas” porque “demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor”.
Las inusuales declaraciones del Papa llegan después de los ataques en las últimas horas del presidente estadounidense, quien dijo que no le gustaba León XIV porque era un liberal que defendía las armas nucleares y que fue elegido sólo gracias a que él está en la Casa Blanca.
“No quiero un Papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que crea que es terrible que América haya invadido Venezuela (…) No quiero un Papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido por una aplastante mayoría”, escribió Trump en su perfil de Truth este domingo.
El ex cardenal Robert Prevost, que el 8 de mayo celebrará el primer aniversario de su pontificado, ha mantenido un perfil más bajo que su predecesor, el papa Francisco, dando prioridad a la diplomacia vaticana y evitando entrar en colisión con la administración estadounidense, pero no ha dejado tampoco de denunciar los abusos de los poderosos y quienes justifican la violencia en nombre de Dios. “¡Quien tenga el poder de desencadenar guerras, que elija la paz!”, dijo desde el balcón central de la Basílica de San Pedro durante su primer mensaje de Pascua.
Los desencuentros entre Trump y León XIV se han intensificado en las últimas semanas, casi en paralelo con el conflicto en Oriente Medio. El martes, el Papa condenó la amenaza del presidente estadounidense de aniquilar a una “civilización entera” si Irán no abría el estrecho de Ormuz. Y este viernes, en una audiencia en el Vaticano ante los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad, recordó que “Dios no está del lado de quien lanza bombas”. Pero el sábado, durante la vigilia por la paz celebrada en la Basílica de San Pedro, León XIV dio un paso más y denunció la “ilusión de omnipotencia” que aviva la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán y exigió que los mandatarios se detengan y negocien la paz.
El ataque de Trump al Papa amenaza con sacudir a buena parte del electorado 'trumpiano' ultra-católico. El presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el arzobispo Paul Coakley, aseguró estar “muy dolido porque el presidente haya decidido escribir palabras tan denigratorias sobre el Santo Padre. El papa León XIV no es un rival ni un político. Es el vicario de Cristo que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas”.