El fuego encontró ayer un nuevo hogar entre las murallas de Toledo. La ciudad de las tres culturas se transformó, por un día, en un escenario donde la tradición alicantina prendió con fuerza, envolviendo a vecinos y visitantes en una atmósfera distinta y cargada de simbolismo. Desde primera hora del sábado, el murmullo de la Fiesta fue creciendo hasta convertirse en estruendo, en música, en pólvora… y finalmente en llamas. No fue una jornada cualquiera. Las convivencias de las candidatas a Bellea del Foc 2026 convirtieron a Toledo en un espejo de Alicante, trasladando la esencia de las Hogueras hasta la capital de Castilla-La Mancha. Más de setenta aspirantes, junto a la Bellea del Foc de 2025, Adriana Vico, y sus damas de honor, protagonizaron una crónica festiva que mezcló tradición y promoción en cada rincón de la ciudad imperial.