Albares asegura que la OTAN no va a participar en ninguna operación en Oriente Medio
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha dejado claro que la OTAN "no tiene ninguna participación en esta guerra (Oriente Medio) y no participará", respondiendo a la posibilidad de que pueda hacerlo para asegurar el flujo comercial en el estrecho de Ormuz.
De esta manera, el ministro ha respondido a esta posibilidad que no descartó ayer el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, tras reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Oriente Medio, ha recalcado, "no está dentro del radio de acción de la OTAN" y, por tanto, no intervendrá, algo que ya han expresado también muchos aliados, según ha recordado Albares, que comparece en la comisión de Asuntos Exteriores del Senado para explicar la posición de España ante la guerra y el acuerdo sobre Gibraltar, como hizo ayer en el Congreso.
Precisamente en la comisión, algunos grupos políticos, como Junts han puesto de relieve su preocupación por cómo puede ser a partir de ahora el papel de la Alianza después de que Trump haya sido muy crítico con lo que considera una falta de apoyo de algunos miembros de la Alianza.
El mandatario estadounidense, que ha amenazado con retirarse de la OTAN, calificó de "cobardes" a los miembros del bloque por no apoyar en un plan para garantizar el paso por el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán como represalia a la guerra, un conflicto que los países europeos sostienen que no es asunto suyo.
Una "vergüenza" para la humanidad
Asimismo, Albares ha insistido en que la situación que vive la población en el Líbano, atrapada por los bombardeos de Israel y la milicia chií de Hizbulá, "es una vergüenza en la conciencia de la humanidad".
La ofensiva israelí ha dejado "más de dos mil muertos, miles de heridos, más de 1,2 millones de desplazados en una guerra ajena, impuesta, y en la que el pueblo libanés ni siquiera es contendiente, tan solo es víctima", recalcó.
El titular de Exteriores añadió que la milicia chií de Hizbulá "alimenta una guerra que ni su gobierno ni su pueblo desea", mientras que Israel ha comenzado una operación terrestre "ocupando militarmente territorios soberanos" y "destruyendo puentes sobre el río Litani e infraestructuras civiles en violación del derecho internacional humanitario".