Alimentos importados en riesgo: los productos que podrían encarecerse si la guerra de Irán continúa su escalada
Esta semana entramos en la cuarta semana de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, con impactos notables en las economías a nivel mundial. Uno de los efectos más directos, fruto del bloqueo del estrecho de Ormuz, es la subida de los precios de los combustibles. Del paso entre el golfo Pérsico y el golfo Omán proviene un 20% de la producción de petróleo y un 30% del gas natural mundial.
Este no es el único efecto que está teniendo el cierre del estrecho, también se ha aumentado el precio de otros componentes esenciales para la producción de armamento y otros objetos más presentes en el día a día, como son los cables. De esta región se comercializa un 41% del azufre mundial, un elemento químico cuyo coste ha incrementado en Estados Unidos hasta un 25% desde el inicio de la ofensiva.
Más allá de estos elementos, sin duda esenciales para la vida cotidiana de los ciudadanos a nivel global. El conflicto también está teniendo consecuencias en el ámbito de la agricultura, pues está provocando escasez de fertilizantes esenciales para el mantenimiento y correcto crecimiento de las cosechas. Un sustento necesario para los agricultores, ya ahogados por el aumento de las temperaturas y las inclemencias meteorológicas, cada vez más duras e imprevisibles.
La situación podría provocar un aumento en el precio de las verduras y hortalizas del 25%
Según los datos de la empresa de inteligencia marítima Signal Group recogidos por el medio alemán "DW", por el estrecho transcurre un 20% del volumen mundial de componentes necesarios para la elaboración de sustratos como el azufre mencionado anteriormente, pero también el amoníaco y los fosfatos. Además de casi la mitad de la totalidad de urea del mercado global.
Este hecho ha provocado la preocupación ante un posible aumento del precio de los fertilizantes. Los datos aportados por la Comisión Europea revelan que estos sustratos incrementaron su valor en el mercado hasta un 60%, teniendo en cuenta las cifras alcanzadas entre 2020 y 2025. Por tanto, el cierre del estrecho ha provocado el anuncio de un plan de actuación por parte de la comisión para frenar esta situación antes de que suponga un problema serio para las producciones de los 27.
Un incremento en el coste de este tipo de componentes, esenciales para las cosechas, podría suponer una subida del precio de hortalizas y verduras, así como otros alimentos esenciales de hasta un 25%, según el análisis "Impacto de la subida de precios de fertilizantes" publicado por Roland Berger. Esto afectaría especialmente a productos como el tomate, pimiento o pepinos, mientras que en los cereales, el aceite de oliva y las frutas frescas incrementarían entre un 12% y un 20% . Estas predicciones responden a un escenario en el cual la guerra se extienda en un plazo mayor de seis meses.
Por el momento, está problemática esta afectando especialmente a los horticultores de países en vías de desarrollo del hemisferio norte, como en el caso de Etiopía. Según informó Raj Patel, economista de sistemas alimentarios de la Universidad de Texas para el medio "Los Angeles Times", el país africano recibe la mayor parte de sus fertilizantes a través del Golfo Pérsico y de Yibuti, por lo que actualmente se encuentra en una situación de escasez crítica.