El turf sobrevive en Dubái pese a la guerra
En un escenario marcado por la guerra en el Golfo Pérsico, Dubái ha acogido la 30ª edición de la Dubai World Cup con la élite mundial del turf. El hipódromo de Meydan mantuvo su programación con nueve carreras en las que compitieron 101 purasangres que se repartieron 30,5 millones de dólares en premios.
La incertidumbre, como no podía ser de otra forma, condicionó las semanas previas. Restricciones aéreas, cancelaciones de otros eventos deportivos y la prudencia de las cuadras internacionales redujeron el número de participantes, pero no acabaron con la competición. parcialmente la participación. La mayoría de los grandes nombres del circuito acudieron a la cita, apoyados en soluciones de transporte específicas habilitadas para garantizar la llegada de los caballos.
Entre los participantes destacó el japonés "Forever Young", referencia mundial en pista de arena, y el irlandés "Calandagan", uno de los ejemplares mejor valorados en césped. El hipódromo reforzó sus protocolos de seguridad durante toda la jornada, en un entorno de vigilancia constante desde la apertura de cajones hasta la finalización del programa.
La carrera principal fue la Dubai World Cup, disputada sobre 2.000 metros en pista de arena y dotada con 12 millones de dólares. "Magnitude", potro de cuatro años entrenado por Steve Asmussen y montado por el puertorriqueño José Luis Ortiz firmó su tercera victoria consecutiva. Meydaan e Imperial Emperor completaron las posiciones de honor en una prueba que confirmó la progresión del caballo estadounidense, que acumula más de ocho millones de dólares en premios desde su debut.
La jornada se desarrolló con normalidad dentro de un contexto excepcional. La asistencia fue inferior a la de ediciones anteriores y el dispositivo de seguridad se mantuvo activo durante toda la reunión. La Dubai World Cup volvió así a celebrarse manteniendo su condición de una de las citas más relevantes del calendario internacional del turf.