Así fue cómo dos mercaderes venecianos robaron las reliquias de San Marcos de Alejandría
Según la tradición, los restos de Marcos el Evangelista fueron trasladados hasta Italia en el año 828
900 años de la muerte de la primera reina de Europa (algo que no cuentan los libros de historia)
En el corazón de Venecia, encontramos la basílica de San Marcos, el principal templo católico de la ciudad italiana y uno de sus grandes reclamos turísticos. El edificio, que empezó a construirse en el año 828, alberga los restos de Marcos el Evangelista, autor del Evangelio según San Marcos para la tradición cristiana, lo que la convierte en un importante lugar de peregrinación religiosa.
¿Cómo llegaron las reliquias de San Marcos hasta allí? La tradición cuenta que fueron dos mercaderes venecianos, Buono da Malamocco y Rústico da Torcello, quienes viajaron hasta Egipto y robaron el cuerpo de San Marcos de Alejandría, lugar en el que el apóstol había pasado los últimos años de su vida antes de ser martirizado.
El viaje, el robo y la vuelta
La tradición cuenta que el dux Giustiniano Partecipazio fue quien habría dado la orden de traslado de las reliquias de San Marcos a los navegantes italianos, con el objetivo de convertir a Venecia en un centro cristiano importante, elevando su prestigio frente a otras ciudades italianas y del Mediterráneo. En diciembre del año 827, Buono y Rústico desembarcaron en Alejandría.
Ambos mercaderes lograron sobornar a un sacerdote que les mostró el lugar exacto donde descansaban los restos del evangelista. Con las reliquias localizadas, desarrollaron un plan para que no descubrieran sus intenciones: escondieron los restos en un barril lleno de carne de cerdo para que los vigilantes mususalmanes de las aduanas no se detuvieran a inspeccionar lo que llevaban.
Los comerciantes se salieron con la suya y pusieron rumbo de vuelta a Venecia, donde desembarcaron el 31 de enero del año 828. Durante un tiempo, las reliquias de San Marcos descansaron en una basílica de Torcello, isla de la laguna de Venecia, pero el dogo Giustiniano finalmente mandó construir la basílica de San Marcos para acoger los restos del Evangelista.
Este hecho fue fundamental para que Venecia se convirtiera en sede episcopal independiente. Actualmente, las reliquias de San Marcos se guardan en la llamada Pala d’ Oro, un retablo confeccionado con esmaltes engastados en monturas de oro y plata adornadas con miles de piedras preciosas.
Quién fue San Marcos
San Marcos nació en el seno de una familia judía de Jerusalén. La tradición cuenta que acompañó a San Pablo y a su primo Bernabé en su primer viaje misionero. Más tarde, continuó su labor evangelizadora, llevando el mensaje cristiano a lugares como Egipto, donde fundó la iglesia de Alejandría, una de las sedes cristianas más antiguas. La tradición sostiene que allí murió como mártir después de ser arrastrado por las calles.