31 años después, Guler le quitó el récord a Mikel Lasa. El lateral vasco, jugador del Madrid entre 1991 y 1997, le hizo un gol al Sevilla en la temporada 95-96 desde 58 metros. Arda se la clavó a Dituro desde 64 metros, el gol de mayor distancia de la historia del club blanco y el segundo más lejano de lo que va de siglo en la Liga, tras el de Antonio en un Numancia-Sevilla en noviembre de 2004, de 68 metros: «Hay que comprar un marco y poner ese gol en un cuadro. Es una cosa insólita. Maravillosa. He visto a todos llevarse las manos a la cabeza, yo también. Merece la pena haber pagado una entrada, o dos o tres, por ver lo que ha hecho», dijo Arbeloa. «Seguro que sí ha habido más goles así, pero yo no los recuerdo. Una vez le dio al larguero contra Osasuna y hoy la ha enchufado. Es un golazo», aseguró Brahim, titular por tercer partido consecutivo. Fue un partido con récord de canteranos. Acabaron siete sobre el campo, con una media de edad de 23'3 años, para felicidad total de Arbeloa : «Me puedo morir tranquilo después de una noche como hoy. Lo hablaba después del partido con Yáñez y Aguado, que fueron de los primeros chavales que entrené con 13-14 años. Estoy muy feliz y orgulloso por ellos. No es solo ponerlos a jugar, es como han jugado. Les he enseñado bien. Tienen talento, personalidad, ganas y amor propio. Lo de esta noche es una gran noticia para la cantera y estoy convencido que el Bernabéu ha disfrutado con lo que ha visto hoy», comentó Arbeloa. El salmantino también destacó a Valverde, otra vez goleador: «Aparte del Juanito del siglo XXI, va a ser el Hugo Sánchez también a este paso. Se encuentra cada vez más cómodo dentro del área». Está haciendo de todo Valverde, hasta de Mbappé, al que Arbeloa espera poder llevarse a Mánchester, aunque parece muy complicado que si viaja vaya a comenzar el partido de inicio: «Vamos a tomar la decisión tras el entrenamiento de este domingo. Espero que esté disponible y nos ayude en el Etihad».